Ceglie es una de las más antiguas ciudades de Apulia. Los Messapos la llamaban Kailia, que pasó a ser Caelium para los Romanos. Todavía se pueden ver los restos de las murallas de la ciudad y los 100 escalones («li ciènd scalùn») desde donde se accedía a la acrópolis.
Entre los callejones del centro histórico, en un antiguo convento del siglo XV, se encuentra el restaurante Cibus. Las habitaciones de piedra, con arcos cubiertos de cal, albergan el reino de Lillino Silibello, persona franca y gentil, con una profunda cultura de la comida y de las tradiciones enogastronómicas de su tierra.
Desde la apertura, la cocina está en las manos de su madre Giovanna y su hermana Filomena, junto con Angela Nigro. La mujer de Lillino, Angela Amico, desempeña un papel inestimable tanto en la recepción como en el salón.
Más que un restaurante, Cibus es un lugar de conocimiento. Lillino siempre ha interpretado su trabajo desde esta óptica, considerando que la comida no es solamente un elemento de placer sino también la clave para penetrar en la cultura y la historia de los lugares. A él le bastan las pocas y susurradas palabras con que acompaña cada plato, para comunicar a sus huéspedes todo el recorrido que aquel manjar y aquellos ingredientes han seguido para reunirse allí, en aquella estación. Cada receta es el fruto de una búsqueda continua de las posibilidades de acoplamiento entre los numerosos y excepcionales productos que ofrece aquel territorio.
Lillino tiene la sorprendente capacidad de hacer sentir a todos sus huéspedes envueltos en una maravilloa experiencia sensorial y espiritual que nace en su mesa; la pasión con que transmite informaciones sobre los ingredientes, la animosidad con que argumenta acerca de las modas gastronómicas antiguas y modernas, la sonrisa complacida y atenta con que escucha los comentarios y las reacciones estupefactas de sus huéspedes; todo esto, sumado a la gran cocina, hace de Cibus una experiencia inolvidable.